Viaje alrededor del mundo

Jueves 26 Octubre
Autor: 
Redacción

Con Andanzas, tomamos nuestras maletas y nos fuimos juntos a descubrir el mundo. Arabia, España, México: estuvimos en todos lados y ni siquiera nos requirieron pasaporte

Este miércoles 25 de octubre, la unidad habitacional vecina al Zoológico Guadalajara recibió a la compañía Canela Fina para una experiencia didáctica y divertida. Todo comenzó en un puesto colorido de un bazar gitano.  Ahí, una pareja se prepara para una mudanza: Gio y Rubí reunieron ciertos objetos para contar al público los episodios que recordaban a partir de cada uno de ellos.

Así comenzó una experiencia fantástica pues, cada vez que Rubí caía vencida por el sueño, cobraban vida las muñecas que solía guardar en un baúl y comienzan a bailar. Por supuesto, Gio no le cree. Pero eso no evita que la magia suceda. La primera muñeca nos sorprendió con los movimientos sensuales de la danza árabe. Giraba y giraba sin detenerse, acompañada de dos abanicos. Rubí intentó imitarla, pero la muñeca no estaba dispuesta a compartir sus secretos.

La segunda muñeca fue más generosa. Confesó que venía de la bella Andalucía y enseñó a Rubí a zapatear y “florear las manos” (un movimiento propio del baile flamenco que consiste en mover las manos como si tuvieras frío).

La tercera, en cambio, venía del puerto de Veracruz. El público la recibió con ese aplauso lleno de orgullo que se da a quienes comparten nuestras mismas raíces.  De repente Rubí ya estaba bailando un son jarocho sobre la tarima, tal y como si tuviera sangre mexicana.  

Al final de las tres muestras de danza, Gio admitió que Rubí tenía razón. Entonces las tres muñecas bailaron de nuevo, juntas por primera vez, como para hacer un repaso de lo que habíamos aprendido a lo largo de la función. Parecía que la presentación de Canela fina había llegado a su fin, pero aún nos tenía reservada una sorpresa más. Las bailarinas invitaron al público a acercarse para aprender algunos pasos de bailes. Cerca de 30 niños de todas las edades respondieron al llamado. Corrieron para formar un grupo junto a las muñecas y disfrutaron al ritmo de las tres danzas que habían visto.  Los adultos envidiaban el talento de los jóvenes entusiastas que movían los hombros, floreaban las manos y zapateaban al ritmo de “Café-con-pan. Café-con-pan”. Así quedó claro que lo único que se necesita para aprender a bailar es actitud y constancia. Y claro: disfrutar cada paso como si se tratara de un viaje.

 

 

Viaje alrededor del mundo

®2018 Festival Guadalajara - Derechos Reservados Guadalajara, Jalisco -MX